Tim Hamilton


Barcelona — 27 / ene / 2010

Repitiendo la colección que presentara sólo unos días antes en París, Tim Hamilton demostró unos valores férreos, poderosos: contención, selección, calidad y presteza. Apenas duró seis minutos un show con música y luces tenues y de un ambiente que sólo propiciaba que te fijaras en la ropa ¿qué más se podía hacer?

Pocas salidas, y tonterías, las justas. Una mezcla –a veces algo incoherente, eso sí– entre piezas más comerciales y urbanas con estampados, colores, etc. y otras más clásicas que sin embargo no perdían el twist actual. De hecho, los modelos ayudaban a imaginarse cómo sería James Bond si hoy tuviera treinta y dos.

Una propuesta que no sorprende a nadie, por otra parte, pero que tampoco trata de hacerlo. ¿Necesita el mundo un Tim Hamilton? Argumento a favor: la maravillosa americana gris perla de la última salida, una de las piezas más memorables de todo el certamen, con una factura preciosa y una solapa hecha para bordarle un te quiero.

 

Tim Hamilton — Timeline

Comentarios


Nadie ha comentado en esta página aún.

Introduzca su comentario