Teresa Helbig


Madrid — 23 / feb / 2010

Teresa Helbig confecciona en su atelier las prendas de sus colecciones con mimo y cuidado. La propuesta que ha mostrado en Cibeles ha pecado de austera, y es que con la sobriedad ocurre una cosa: o es exquisita o se queda en nada. Esta presentación se esperaba con expectación en Madrid, pero ha sabido a poco. Sin embargo –lo que son las cosas– el escaso éxito de su compañera María Barros ha hecho que su recibimiento haya sido más positivo.

Si una cosa está clara es que esta creadora lleva el romanticismo en la sangre: gasas de chifón y tul de seda, rosa talco y verde decó. Asimismo sobresalió una serie de monos negros en pata de elefante, tan sutiles como delicados. Una cosa no podemos negar: Teresa Helbig tiene seguidoras incondicionales que nunca parece le vayan a fallar, pues su propuesta se adapta como anillo al dedo a cierta clase de niñas bien.

 

 

Teresa Helbig — Timeline