Pau Avia
Madrid —
22 / feb / 2011
María Escoté y Carlos Diez son más que amigos, ahora comparten un espacio común, la tienda del diseñador en Triball, barrio madrileño, donde María vende lo más sexy del momento y por ello Carlos se sienta en primera fila expectante y conocedor de lo que está por venir. Hoy es el último día de moda en Madrid, último día de desfiles y juntos en el cartel ellos,dos de los grandes nombres dentro del circuito, al menos respecto a lo que juventud, riesgo y frescura se refiere. Las gradas están llenas hasta la bandera.
Tachada de demasiado arriesgada, nos atrevemos a decir que Escoté es la niña rebelde de Cibeles Madrid Fashion Week, horas antes de preparar su desfile pasas por su camerino y se tiene la impresión de que todo a su alrededor es caótico - como la erupción de un volcán en una isla hawaina, tema que ronda sus diseños y estampados- pero ella sabe controlar la situación.
Pantalones ultra ceñidos que terminan en campanas avolantadas de tamaño desorbitado, redecilla un tanto goth para dejar claro que el negro también es un color, pero, sobre todo, los accesorios, directamente de Elda -asegura Juan Vidal, diseñador convertido en mano derecha de María para la ocasión-. Leones en relieve y de perfil para cinturones, anillos y puños metálicos, todo lo exagerado que gusta a la clientela de Escoté y en dorado que para algo casa tan bien con el total black que nos propone la diseñadora.
María Escoté — Timeline