María Barros


Madrid — 23 / feb / 2010

Lo de que a algunos diseñadores les guste gastar tela por gastar es toda una incógnita. Ellos argumentan que detrás de sus colecciones hay siempre una gran labor creativa, una afirmación que no rebatiremos. Sin embargo, el alto número de evidencias en el desfile de María Barros producen un efecto déjà vu en una colección más propia de fin de curso que de pasarela nacional.

Toda su trabajo ha girado en torno al mundo bicolor: negro y blanco en este caso. Diseños que iban desde faldas globo blancas a estructuras simplistas que pretendían ser complicadas para los hombros. En lo que parecía un intento de salvar el tipo, la diseñadora presentó unas cuantas piezas en tonalidades rojas y en diferentes materiales –raso y terciopelo básicamente–, pero lo cierto es que no poseían la suficiente fuerza y han pasando de largo sin más concecuencia que el mero transcurrir de nuestro tiempo.

 

María Barros — Timeline


  • 23 / feb / 2010