Jesús Mª Montes-Fernández
ParÃs —
16 / mar / 2010
Es un hecho que Stuart Vevers ya le ha cogido el pulso a la casa de moda para la que trabaja y a la ciudad donde vive, Madrid. Desde que debutase en Loewe en octubre del 2008 su línea de trabajo se ha demostrado cada vez más certera.
En su colección para el próximo invierno, la marca recrea un exquisito café como escenario de unas prendas de marcado acento juvenil. Y es que ése es uno de los objetivos prioritarios que se marcó el estilista tras su desembarco en la empresa: rejuvenecer la clientela de la casa sin malograr su esencia. La eterna ecuación que tantos estilistas enfrentan y tan pocos resuelven.
A base de ideas y esfuerzo, Vevers ha demostrado estar en el buen camino. Su pret à porter se inspira en la edad de oro de aquel Madrid frecuentado por estrellas de Hollywood, cuando el escritor Ernest Hemingway se paseaba por la capital española junto a la actriz Ava Gardner, en un momento en el que Loewe era emblema español y símbolo de elegancia, muchos años antes de su integración en el conglomerado LVMH.
Ese pasado glorioso forjado en la marroquinería se ha vuelto más textil que nunca, aunque mantiene el manejo de la piel, especialmente del cuero, material por el que circula la sangre vital de la firma. Según el estilista "quería buscar el contraste entre la sobriedad de la sastrería más esencial y la opulencia romántica tan en boga hoy, y conseguirlo gracias a un versátil manejo de la piel, con sus múltiples aplicaciones como ornamento y como materia prima de las prendas".
Durante el desfile se ha mostrado un buen número de conjuntos de dos piezas -chaqueta-falda, vestido-abrigo, torera-mini- siempre de líneas rectas, pegadas al cuerpo y esta vez con ausencia total de volumen. La figura que propone el director artístico de la firma es la de una mujer sobria y fuerte, con la vitalidad que le otorgan sus conjuntos de cuero con bolso a juego.
Loewe ha sacado a la luz para esta colección una fantástica batería de bolsos que los invitados españoles, franceses y sobre todo japoneses han contemplado con delectación. Hay entre estos alguna pieza que, a buen seguro, será repetidamente fotografiada en revistas de moda la próxima temporada.
16 / mar / 2010