Vicente Ferrer
Madrid —
21 / sep / 2009
El que fuera ganador del Premio L'Oréal hace sólo un par de temporadas presentó su propuesta de verano en un ambiente lleno de prensa, invitados y personalidades. Entre ellas, presentadoras de televisión y compradoras célebres. Sin embargo, sólo daremos un nombre: Elena Salgado.
Juanjo Oliva se ha venido labrando con maestría, paciencia y oficio una merecida fama como vestidor de señoras y señoritas, en el mejor de los sentidos. De ahí la sorpresa ante su aparentemente salo al vacío. Todo un giro copernicano: si siempre se ha caracterizado por utilizar una gama cromática pura y limpia, hoy diseña con estampados, colores vivos y motivos con reminiscencias africanas. Ahí es nada.
La aventura le ha salido muy bien, porque la base -los diseños, los volúmenes, las proporciones- sigue siendo excelente. Por otra parte, es cierto que tantos estampados empachan la vista, y que muchas veces conllevan un todo o nada comercial. De ahí la pregunta que algunos nos hacemos: ¿Qué habrán pensado sus compradoras más fieles? ¿Cambiarán de estilo con él? Estamos a sólo a una temporada de saberlo.
21 / sep / 2009