News God save the punk
Ha muerto en Suiza Malcolm McLaren, el agitador cultural que puso patas arriba las calles de Londres en los primeros años 70, lanzó a los Sex Pistols al estrellato y fundó junto a Vivienne Westwood la estética punk.
Antes de que el punk fuera un ingrediente más de ese promiscuo cóctel al que llamamos moda, cuando la vestimenta aún podía asociarse espontáneamente a un movimiento musical y en las calles aún quedaban revoluciones por hacer, un colérico estudiante de arte de los suburbios de Londres llamado Malcolm McLaren se erigió en profeta de una juventud desencantada. La base de operaciones del autoproclamado padre del punk rock fue la tienda de ropa ubicada en el 430 de King's Road que fundó junto a su compañera de aquellos años salvajes, la diseñadora Vivienne Westwood, y a la que dio las sucesivas denominaciones de 'Sex', 'Too Fast to Live Too Young to Die' y 'Seditionaries'.
Allí la pareja pasó la estética de los teddy boys por la túrmix del fetichismo sadomasoquista para sacar a las calles una nueva estética cuyo principal mandamiento era la anarquía. Leggins y pantalones pitillo, camisetas gigantes y jerseys diminutos, imperdibles y perforaciones, tachuelas y zapatones creepers comenzaron a vestir a la juventud contestataria de aquellos años. McLaren representó brevemente a los New York Dolls antes de que Johnny Rotten se cruzara en su camino y comenzara la breve, mítica e incendiaria historia de los Sex Pistols. En los 80 se convirtió él mismo en músico y presenció el triunfo de su legado estético a través de una marca, la de Vivienne Westwood, cuya vigencia llega hasta hoy.
Empresario antisistema e icono accidental de la elegancia british en su madurez, McLaren sobrevivió a los turbulentos estertores del punk y a sus propias contradicciones, refinando su estilo personal hasta confundirse con el gentleman al uso. Él mismo asumía hace pocos meses la irreversible decadencia de la cultura actual convertida en marca registrada: "lo vi venir a principios de los 70 y me enfureció hasta un extremo insoportable".
McLaren nunca se distanció de la moda. Intentó sin éxito producir 'Fashion Beast', un musical basado en 'La Bella y la Bestia' e inspirado en la industria, y el año pasado lanzó con la marca norteamericana Supreme una línea de camisetas, gorras y sudaderas diseñadas por él. Su hijo, Joe Corre, es uno de los fundadores de la firma de lencería Agent Provocateur. Distanciado de su ex desde mediados de los ochenta, Vivienne Westwood le recordaba ayer con estas palabras: "Cuando me convertí en diseñadora de moda, estaba ayudando a Malcolm a hacer algo que finalmente resultó ser el punk. Quería ayudarle a atacar el sistema establecido. Cuando me enamoré de él me pareció un hombre hermoso, carismático y con talento. Todavía me lo parece."