César González de las Heras
Madrid —
17 / sep / 2010
Segundo desfile de El Ego y segunda muestra de que la globalización es, cada vez más, un contexto en el cual queda poco margen para propuestas que se salgan de lo convencional. Quizá el corsé que deformaba los cuerpos de la mujer en siglos pasados se haya tornado ahora un corsé cerebral que oprime las ideas hasta dejar la creatividad en mínimos: lo comprobamos en las mejores familias.
En el caso de Bohento su desfile veraniego se acerca al minimalismo con una mujer llena de simplicidad y efectos de contraste entre el ante y las transparencias sin renunciar a la comodidad de los tejidos como el algodón viscosa. El hombre se deja abrazar por la sencillez y por unas fantásticas bermudas pareo que harán que el verano que viene nos sintamos mas cerca de la playa del futuro y muy lejos de los baños de olas de nuestros abuelos.
Bohento — Timeline