Antonio Alvarado


Madrid — 20 / feb / 2010

Cul de Sac, o callejón sin salida según se prefiera, ha dado nombre a la colección presentada por Antonio Alvarado en la pasarela madrileña, donde debutó en 1984. En esta edición utiliza a Carlos Berlanga como si fuese el sustento conceptual y artístico de lo presentado. Melancolía y desesperación se respiraba en la propuesta del diseñador, eso sin tener en cuenta el humo que dominaba la escenografía y alguna celebrity añeja captando flashes, ya no en primera fíla sino en mitad de la pasarela durante los 20 minutos previos al show.

Con una gama de colores abatidos y apagados (verde militar, tabacos, grises y vinos) sugería una metamorfosis que ha transitado entre una estética militar urbanita y otra futurista un tanto descafeinada. Patrones armados, mangas globo y vestidos capucha otorgan cierta coherencia a una colección que precisamente bebe de lo contrario, de la pérdida y de la ruptura del equilibrio. Sus salidas masculinas, un tanto escasas, presentaban a un hombre igualmente en discordancia: trajes de chaqueta en raso combinado con cachemir frente a superposiciones de faldas en tweed sobre algodón.

Como reza la canción que servía de inspiración a la colección, el creador ‘no quiere ya soñar en un cul de sac'. Un Alvarado un tanto alicaído saludaba con respeto a su público tras el show. Debe ser aquello de los callejones sin salida...

Antonio Alvarado — Timeline