News Kristen McMenamy: la madurez de la musa
Bien entrada en los cuarenta, Kristen McMenamy ve como su carrera vuelve a tomar impulso. La modelo, que irrumpió en el mundo de la moda a mediados de los 80, a diferencia de muchas de sus compañeras no tuvo unos inicios sencillos. La americana era rechazada constantemente por su andrógino look y sus marcados rasgos que nada tenían que ver con la serena belleza de sus colegas.
Su carrera dio un empujón definitivo cuando ya en los 90 fue presentada al fotógrafo Peter Lindbergh para convertirse en una de sus modelos favoritas, al igual que de Helmut Newton o Steven Meisel. En 1993 la rebelde Kristen decidió afeitarse las cejas y lo que podría haber sido un tropiezo en su carrera la convirtió en una de las modelos de la década. Campañas para Versace, Chanel o Prada se apilaban en el curriculum de la modelo.
Casada en 1997 con el fotógrafo de moda Miles Aldridge en una ceremonia en la que fue acompañada al altar por el mismísimo Karl Lagerfeld, la modelo ha visto en los dos últimos años como su carrera vuelve a resurgir. Un par de portadas en Vogue Italia fotografiada por Steven Meisel, otra en la revista británica LOVE y una más en Dazed and Confused, un contrato para ser imagen del la casa francesa Lanvin y su participación en los desfiles de Calvin Klein y Viktor & Rolf así lo confirman.
En la actualidad la modelo luce una larga melena grisácea. Un look que también lucen otras celebrities como Kate Moss, Kelly Osbourne, la bloguera Tavi o incluso Lady Gaga en la portada de septiembre de Vanity Fair, y que algunos se han aventurado a llamar 'Gray Pryde'. Una vez más, Kristen no deja indiferente.